La República
19 de agosto de 2008
Los 16 días que duró el paro de camionero desnudaron las falencias en el sistema regulatorio y tarifario en el sector transporte.
Según dirigentes gremiales presentes en las negociaciones, los problemas son los mismos de hace años: tabla de fletes, sobreoferta, chatarrización y altos precios de los insumos y combustibles.
En las dos semanas de cese de actividades se redujo el movimiento de carga 70 por ciento. Según un balance de Asecarga al 15 de agosto, se dejaron de recibir más de 680.000 millones de pesos. De esta cifra 228.666 millones de pesos corresponden a fletes, 163.333 millones a lucro cesante y 169.662 millones a combustibles, entre otros.
Pero no sólo perdieron los transportadores, que verán disminuidas sus ganancias del mes de agosto. El sector productivo trabajo a media marcha por el represamiento de carga en los puertos, y en las bodegas de sus plantas.
Para la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, Sprbun, los costos del paro no son significativos en dinero, pero si fueron altos si se piensa en la cadena logística, pues lograr que el terminal marítimo regrese a su normalidad, tardará entre 60 y 90 días.
Según el gerente de la Sprbun, Domingo Chinea, fue necesario contratar más personal para mover la carga al interior de la terminal, acondicionar patios, no obstante considera que lo más grave es todo lo que se dejó de exportar.
En julio salieron 6.000 toneladas de productos por el puerto y se estima que más de 2.000 dejaron de exportarse durante los días 16 días de paro.